Yo nunca fui una persona demasiado sociable, tal vez, por eso me dediqué al arte, recuerdo haber pasado la adolescencia practicando deportes individuales durante el día y dibujando o escribiendo por la noche. La escritura, me sumía en un caos absoluto, cada vez que comenzaba a escribir, sentía como se despertaba una especie de tormenta en mi interior, demasiado intensa para mí en esos momentos; el dibujo me daba paz y tranquilidad y continué con este. Recuerdo en alguna ocasión ver a mi madre entrar en el salón de casa, (lugar donde me ponía, para no molestar a mi hermano), a las 05:00 de la madrugada gritándome; ¡estás loco, vives al revés que la gente!; la primera hora, en el instituto, me la saltaba siempre, debe ser cosa de familia, somos muy difíciles para despertarnos, aunque en mi caso, estaba justificado. Realicé mis estudios y todo lo demás y continué con mi manera de ser, eso me llevó un día a la escultura; por supuesto, que mi padre estaba allí a mano para guiarme;...
Blog de cerámica y de ceramistas de los ceramistas Marina López Matres y José Manuel Martín Aguilera y de sus clases de cerémica en Málaga Alhaurín de la Torre.