Sunday, October 27, 2019

Curso de Pit Firing octubre de 2019 en Nefer Ceramistas



Pit Firing con nuestras alumnas y alumnos, ayer sábado 26 de octubre de 2019; cada vez se va notando más el nivel de las alumnas que más tiempo llevan con nosotros y la variedad de técnicas y materiales que Marina, la profesora, ha ido ensayando y añadiendo con el paso de los años. Lo pasamos muy bien; una experiencia como siempre muy bonita, que nos sirvió como excusa para reunirnos en torno a una mesa, llena de ricos alimentos y de risas, como siempre; a los que no pudisteis venir ese día, os echamos de menos.










Thursday, October 03, 2019

Maldito dolor de cabeza:


A veces sin razón aparente, siento como si mi cabeza, estuviera amordazada por un entrelazado y fuerte pañuelo de algodón, empapado de agua tibia al que previamente han escurrido y de vez en cuando se va formando por capilaridad una espesa y pesada gota, que se va deslizando suave, pero inexorablemente por mi ceja izquierda, empapándome el párpado del ojo e inflamando el globo ocular; mención aparte, es cuando el pañuelo comienza a secarse y encoge, tensionando cada vez más mi hueso temporal izquierdo y derecho de la zona craneal.

Esos días, si tengo suerte de no sentir alguna intermitente punzada en mi hemisferio izquierdo, veo las cosas de colores algo distorsionados. Por mi ojo izquierdo, veo tonalidades grises; por el derecho, distingo todo el espectro luminoso de color, pero al unirse la visión binocular de ambos ojos, para provocar ese ficticio efecto tridimensional, emulando al de un dibujo en perspectiva, coloreado sobre una cartulina bidimensional, de color gris. El espectro cromático esta vez, no deja de ser algo así como un día gris, pesado y pasado de humedad.

Lo días así, debería pasar el día en blanco, pero no hay Netflix, Música ni ibuprofeno, que los resista.

A veces es mejor no ser tan apasionado en las cosas que uno hace, deberíamos seguir la senda del camino medio, que yo tanto predico, pero es que hay personas cuyo camino medio, va por naturaleza, algo pasado de revoluciones.

Solo puedo hacer algo, si esto me apasiona y veo que es algo positivo, especialmente para los demás y solo puedo seguir a alguien, si veo que es una persona sabia, coherente y honesta.

Si es por mí, no me molesto, pasaría el día en la montaña, tumbado en el suelo mirando al cielo. Vivo como quiero, hago lo que me gusta y soy esencialmente feliz, salvo en mis momentos de “Pañuelo Tibio”; quizás, por eso, muchas mañanas me levanto cantando con mi perrita podenco Samanta (Chiqui para los amigos) “El Rey”, de Vicente Fernández; no es mi tipo de música, pero me gusta el estribillo.

Bueno, volviendo a lo del ojo y demás; cuando estoy así, estoy todo el día sentándome y levantándome de la mesa del PC, intentando publicar o hacer algo, parece que lo único que consigue aliviarme un poco si tengo suerte y están aquí mis alumnos/as, es trabajar con ellos y cada cierto tiempo soltar alguna “parida” (las paridas, me alivian el dolor de cabeza), nos reímos un rato y se me pasa; si no es así, intento subirme a la jungla que hay detrás de mi casa, con mi disfraz de tigre siberiano para no rozar a nadie.

Hoy ha sido uno de esos días, pero ya solo parece que me han dado un sartenazo en el hueso temporal izquierdo de la cabeza.

Me van llegando buenas noticias, las cosas nunca van al ritmo que tu marcas, sino al que te impone la realidad, pero van llegando y todo va saliendo; eso hace que el torrente sanguíneo, se traslade de una parte a otra de tu cuerpo, así que el ojo, por mí, que reviente en otra ocasión.

Hay personas, con las que comienzas teniendo problemas y terminas conociéndolas mejor y aceptando como son; con el tiempo, le dan una nota de color a tu vida, te haces a ellas y adaptas el mecanismo de tu viejo reloj, activando el horario de varios países, con el nombre de cada persona, para saber los tiempos de cada una. Hay otras personas que a medida que las vas conociendo, vas comprendiendo que su reloj mental, se acelera, atrasa o para de forma casuística e inesperada, hay algo que no marcha en él y siempre están pendientes de adquirir un reloj nuevo de más caché o mirando el tuyo. Hay otras personas, que se han ido ganando lenta y pausadamente tu desconfianza, hasta que un buen día descubres, que realmente, son prácticamente unas crías/os y no lo digo en el sentido peyorativo de la palabra, sino en que realmente, por su edad, no han podido aun adquirir experiencia suficiente o tienen demasiada para su edad las has tratado, esperando algo de ellas, que realmente no te podían dar y les das otra oportunidad. Finalmente, en lo que a mí respecta (no voy a hablar de todos/as mis conocidos/as), hay personas, que acaban convirtiéndose en un punto fuerte en el que apoyarte cuando estás débil y están ahí durante años, trabajando contigo codo con codo.

Nunca me ha gustado relacionarme demasiado con las personas, tan solo las puedo tratar desde una especie de púlpito o escenario teatral; veo una masa de gente: algunas caras amables, otras extrañas, dudas, incomprensión, interés, desinterés, alucinación, aburrimiento, etc.

Mi mente las procesa todas un poco a destiempo; mi cabeza está en esos momentos, pensando en cosas diversas; puedo estar en cualquier otra parte y de vez en cuando, me escucho, como si yo formara parte del público, viéndome en el escenario y pienso, “Parece que mis labios están soltando algo coherente y convincente, pero creo que se mueven a demasiada velocidad”. Parece que un pequeño hombrecillo, hubiera puesto un gramófono en alguna parte de mi cerebro y yo quedará liberado del discurso. Cuando termina el gramófono de funcionar, siempre hay alguna persona que ha grabado parte o un todo de mis palabras, me observo y me escucho como si fuera la primera vez y pienso ¿quién estaba allí, hablando por mí?.

Bueno, por si no os ha quedado claro, estoy tratando de soltar el dolor de cabeza; en esta ocasión escribiendo, parece que el “Maldito pañuelo trenzado y empapado en agua tibia que me aprieta la cabeza, se resiste a abandonarme”, aunque a ratos, parece que lo voy a conseguir del todo, intentaré con las “Paridas” mirándome esta vez a un espejo, a ver si me río de mí mismo; y si tiene que reventarme el ojo, que lo haga en otra ocasión.

 En fin, tengo que hacer algo más esta tarde; una programación, mandar algunos informes y mensajes.

Os dejo, me voy con mi dolor de “tarro a otra parte”.

Tuesday, October 01, 2019

X Bienal de Cerámica de El Vendrell



Kenneth Martínez Molina, alcalde de El Vendrell,

se complace en invitaros a la inauguración de la exposición de los seleccionados/das de la

X Bienal de Cerámica de El Vendrell.

El acto tendrá lugar el próximo 4 de octubre de 2019, a las 20 h, en la Sala Portal del Pardo (c / Major, 20).

A continuación, se harán públicos los nombres de los tres ganadores.

La exposición permanecerá abierta hasta el 3 de noviembre de 2019.

Horario: De martes a sábado de 17 h a 20 h, sábados, domingos y festivos de 11 h a 14 h

Los lunes permanecerá cerrada.

El Ego, el trueque, el salario y el dinero:


Me considero una persona, que ha pasado muchas horas de su vida, metafóricamente hablando, contemplando y observando su propio ombligo; no es que lo observara implícitamente, tan solo, es que tras un rato sentado sin hacer nada, mi cuerpo seguía estando en el mismo lugar, pero yo no.

¡Qué películas mentales montaba, cuando era pequeño y siendo adolescente!; ahora, las sigo montando, pero intento llevarlas al terreno de lo real.
Mi padre, me preguntó un día, si yo también era aficionado, (metafóricamente hablando), al cine: producción y dirección de filmes mentales, personajes de un mundo real o ficticio, grandes viajes sentado desde un sillón colocado en cualquier lugar y en cualquier posición; le contesté que sí y esbozó una sonrisa.

Mi padre, empezó a practicar yoga, cuando yo era muy pequeño, creo que fue alumno, del primer maestro que se atrevió, tras la muerte del susodicho y el comienzo de la transición, a venir a Málaga e impartir unos cursos; (no sé su nombre, ni lo recordaría; también he investigado un poco y no encontré su nombre). Tras dos años, el maestro, les pidió a sus alumnos (no sé si habría mujeres en esa época en estas cosas, era un país muy machista (más aun)), que firmaran un documento, comprometiéndose a no enseñar a nadie, ya que en aquella época, se consideraba que uno no estaba preparado para la enseñanza del yoga si no había dedicado, prácticamente toda una vida a ello.

A mi padre, sus compañeros de trabajo, vecinos y hasta mi madre y algunos familiares, lo apodaron en aquella época de forma sarcástica “Sandocán” y no es porque se pareciera a él, sino, porque asociaban la práctica del yoga de manera humorística a este personaje de una conocida serie de la época; mi padre pasó toda su vida, practicando yoga y jamás enseñó a nadie; tan solo se limitó a dar algunos consejos; principalmente a mí, (el que generalmente va por libre).

Mi padre, llegó un día a casa por la noche y me invitó por primera vez a realizar una meditación con él; no recuerdo si tenía yo 6 o 7 años; puede que menos o quizás, alguno más; mi madre al principio, estaba asustada (no le gustan las cosas que desconoce), yo tenía la sensación de que iba a ser iniciado en algo mágico o de por el estilo; entre en una habitación a oscuras y me senté junto a mí padre en la postura del “loto”, me dio unas directrices y en aquel momento, inicie un camino, en el que ya no habría marcha atrás ni líneas rectas, lleno de obstáculos y paradas; de momentos, años de mayor intensidad, experiencias y necesidad de paz, aburrimiento, sosiego, abandono, regreso; lo normal en estas lides.

Mi padre y mi madre, fueron ambos muy listos, durante mi adolescencia (creo casi con total seguridad que la decisión la tomó mi madre); recuerdo que un día llegué a casa pidiendo que me dejaran practicar Artes Marciales, como el que pide la luna, por decir algo que sabía que jamás me permitirían hacer; con atrevimiento y sabiendo de antemano todas las razones que me iban a dar para que no lo hiciera, lo pregunté (tenía 13 años) y me dijeron que sí, sin esperas ni preguntas, como si me dieran un vaso de agua y aun no he conseguido llenar del todo la laguna mental que me dejaron aquella noche, con la respuesta.

Pasé desde los 13 años, hasta los 19, practicando Artes Marciales diversas; iba todos los días y a veces, salía de un Dojo y tenía el tiempo justo para ir a otro. Un buen día, siendo educador, bastantes años después, comprendí el motivo por el cual, me dieron permiso mis padres, para tal práctica; me habían apartado de la calle y sus peligros; mientras estaba practicando en el Dojo, no estaba haciendo el gamberrete con ninguna pandilla; mis vecinos/as, se metían en problemas, yo hacía deporte. Este hecho, de haber practicado Artes Marciales, me hizo decantarme más, (por familiaridad), hacia el ZEN que hacia el Yoga, por lo que mi padre y yo, estávamos tocando la misma melodía, pero con diferentes instrumentos.

No sé si la meditación cambio o no mi vida; lo que sí puedo decir es que mi vida cambió casualmente durante los años en que la practiqué con mayor intensidad.

Uno de los días de aquella época, ya estamos hablando de mis 26 años, vi un documental, que aun hoy en día, tengo grabado en una cinta VHS; se titulaba “El Mundo del Zen I y II”;  y tocaba variados aspectos de este, entre otros el del arte y el Zen y un maestro budista, cuando le preguntaron en relación a los artistas y al zen o cualquier otra práctica de la meditación, vino a decir, algo así, como que eran poco compatibles, una antítesis, dos palabras antónimas, ya que uno te invita al desapego y el artista, vive demasiado apegado a su creación; va buscando satisfacer su propio “Ego”. Yo me desilusioné y me enfadé un poco, lo primero que pensé es “Ahí la has piciado maestro; eso no puede ser verdad, no me viene bien ahora; no entiendo el por qué”. Muchos artistas, son bastante dados a la espiritualidad y a la introspección, pero los años, dieron la razón a aquel maestro; lo he visto muchas veces; la mayoría de los artistas que conozco, tienen un gran “Ego” personal, que incluso sale por las ventanas y es observable desde el espacio exterior, junto a la gran “Muralla China” (aunque algunos dicen que esto último no es cierto), aunque quizás este “Ego”, en algunos casos y con la edad, va disminuyendo.

Trato de entender e interpretar de diferentes maneras el significado del “Ego”, que según el diccionario es “La valoración excesiva de uno mismo”; creo, que el ego, también podría tener que ver con un gran mundo interior; otra cosa sería el apego a la propia obra creada; uno puede crear su propia obra para sí y destruirla sin que nadie la vea o hacerla con carácter efímero, pero está el momento espectáculo en el que te dan una palmadita en la espalda y te felicitan; pienso que a veces, el “Ego”, puede ser una búsqueda intensiva de una solución a una falta de autoestima y a veces, “Ego”, se deforma y transforma en una especie de terapia maldita para los que sufren sus consecuencias, generalmente los más allegados al artista. A veces, el “ego”, simplemente se transforma como palabra, generalmente en “SALARIUM”; ya sabéis que antiguamente se pagaba a las tropas en los ejércitos de la antigüedad con sal (muy valiosa) y que te permitía el “Trueque” por otros objetos básicos para tu día a día.

El salarium o salario, hoy en día el “Dinero” en cualquiera de sus modalidades, paga y reconforta al “Ego”, más que los alimentos al hambre o el agua a la sed; yo creo una obra artística, tu alimentas mi “Ego”, o bien me pagas un “Salario”, alimentando doblemente mi “Ego” o hacemos un “Trueque”; yo creo arte, y me das algo por él.

Mención aparte, está el hecho de que dos o tres “Egos” despampanantes y desorbitantes, se unan en una conversación; eso merece un relato independiente.

Todo el mundo tiene una doble intención y si no es así, mejor no decirlo, porque estás demostrando bien que eres tonto y aun no te has dado cuenta de que vas buscando otra cosa más, pero aun no sabes que nombre ponerle, o eres un infiltrado peligroso. Ofrecer algo gratis, tu creación, tu trabajo o tu buena voluntad, tiene a toda la población mundial en guardia, esperando por tu parte, una puñalada traicionera por la espalda, así que te miran y te observan con ojos de desconfianza y esto es algo que se entiende, porque la mayoría de las veces ocurre, aunque no siempre; demos algún margen al desinterés.

Todo el mundo busca algo, generalmente se te acercan con una de las famosas máscaras de las que ya hable en otro artículo (o como se llame esto que hago); con el tiempo, generalmente un año, cae la máscara y aparecen las palabras: Ego, salario, dinero, trueque; todo esto es lícito, menos la máscara; pienso que es mejor ir directamente y presentarse con una tarjeta de visita que diga “Ofrezco esto y pido aquello”; todo es más sencillo y las relaciones personales, se hacen más sinceras y de paso, cuando alguien se nos acerque y nos diga “Ofrezco esto, no quiero nada”; nos ahorraremos muchísimas horas de calentamiento cerebral, insomnio y contratar a un detective privado o chismorreo paralelo.

Ni todas las personas salen “Rana” ni es necesario darle un beso a esta, para que se conviertan en “Príncipe”.

Cansado del Ego, del trueque, del salario y del dinero.

Creo que había un famoso “Cantaó de Flamenco” que decía, cuando le ofrecían algo que no le cuadraba del todo: “Yo soy dueño de mi propia hambre”.

Sunday, September 29, 2019

Cerámica Artística


Nuestro taller, está situado en Alhaurín de la Torre, en la Urb. Cortijos del Sol (Málaga), en un entorno muy agradable; las clases que estamos llevando a cabo en la actualidad, además de las de Cerámica Artística, son: Escultura Cerámica (modelado en arcilla), Alfarería, Pintura, Arte Urbano y Graffiti, Arte Terapia (Expresiones y emociones), cursos específicos de cerámica Rakú,  Pit Firing y Master Class de diferentes maestros/as. Los grupos son reducidos, de un máximo de 6-7 personas. En todos nuestros talleres, nosotros nos adaptamos al nivel de nuestros alumnos/as, desde lo más básico a actividades más complejas.
No es necesario tener experiencia previa con la cerámica, nosotros nos adaptamos a ti, nunca es tarde para empezar. Ven a descubrir nuestras clases amenas y divertidas que ofrecemos en Nefer Ceramistas. Si lo deseas, puedes probar una clase con nosotros un sábado cualquiera de 10:00 a 14:00 para saber si te gusta. (solicitar información).  

Nefer Ceramistas, no es una escuela de cerámica como otra cualquiera, somos el lugar ideal para las personas creativas con mucha curiosidad.

Esta escuela está creada para personas como vosotras/os, que por fin os atrevéis a descubrir el artista que lleváis dentro.

No importa que no hayas tocado el barro desde que eras una niña o que ya tengas experiencia, estaremos encantados de enseñarte a modelar, usar técnicas de esmalte, etc., en un taller completamente equipado y con una enseñanza totalmente personalizada.

Deja volar tu imaginación y crea tus propias piezas, siempre guiado por los consejos de dos experimentados ceramistas. Podrás crear tus obras a tu ritmo, porque Nefer Ceramistas es un espacio sin estrés, lleno de creatividad y sobre todo amigable.

Cerámica Artística: Los días de clase son: jueves por la mañana de 10:00 a 14:00, jueves por la tarde de 17:00 a 21:00 y sábado por la mañana de 10:00 a 14:00. El material básico y las herramientas de uso común (excepto los materiales especiales), son gratis, también cocemos las piezas de forma gratuita en horno de gas o eléctrico.



Para saber más:

https://neferceramistas.jimdo.com/

Thursday, September 26, 2019

Como una Montaña Rusa


Recuerdo en mi niñez, cuando salíamos de paseo en familia,  había veces que mi hermano y yo, no teníamos ni idea de cuál sería nuestro destino. Había dos opciones cuando nos íbamos de aventura: podíamos ir hacia la izquierda por la antigua carretera de Cádiz al salir de casa, o hacia la derecha, por la misma carretera.
El recorrido habitual, si el camino escogido era el de la izquierda, era algo más allá de “La barriada del Palo” y ahí surgían dos posibilidades: El restaurante “Casa Pedro” o el “Tintero”, lo cual quería decir que en el camino de vuelta, pararíamos en la famosa heladería “Lauri” y luego iríamos al cine o a veces, cuando

mi olfato, captaba un cierto nivel de humedad en el ambiente; no era época de feria en Málaga, pero, si pasábamos del Rincón de la Victoria y después la Fabrica de la Araña y además, veíamos una leve sonrisilla “socarrona” de mi padre, que se entreveía reflejada por el retrovisor del coche y a mi madre mirando el monedero y poniendo caras raras, ya sabíamos que íbamos a la feria; soy muy malo para los nombres, así que no me preguntéis de que localidad, (era pequeño); es como si al pasar dejando a la izquierda la Fabrica de la Araña, diéramos un salto dimensional y atemporal, tras el cual, todo se llenaba de luces de colores.

Volviendo al inicio; situémonos nuevamente en la carretera de Cádiz, esta vez, tenemos la opción de la derecha. La opción de la derecha, salvo que lleváramos el bañador puesto, una neverita de playa, sombrilla y otros enseres, tenía poco margen para la confusión; por la antigua carretera de Cádiz, siguiendo religiosa y pacientemente la infinita caravana de vehículos recalentados de la época: el SEAT 600, el 127, el 124, el Simca 1000, Renault 4L, 12…; el SEAT 850  de color ámbar con líneas de color negro y asientos de eskay de color burdeos de mi padre, se iba recalentando también poco a poco.

Pasando de Torremolinos, se veía venir, (se veía venir nuevamente); ¿pasaríamos de largo? o ¡nos dirigiríamos allí!; de pronto, mi padre giraba a la derecha y terminábamos en el “Tívoli”, o para ser más exactos en “Tívoli World”.

A veces, la más pequeña de las hermanas de mi madre, que veraneaba con nosotros, nos acompañaba. Lo primero que nos llamaba la atención al entrar en el “Tívoli” y subir la cuesta, era aquel “Barco de Vapor” asentado sobre cemento con una noria para el agua, tipo a aquellos barcos que acompañaban en el tiempo, las aventuras de “Tom Sawyer”; por cierto, nunca conseguimos que mi madre cenara o almorzara en el restaurante chino que había dentro y aun hoy en día, no lo ha hecho jamás, ni en ese, ni en ningún otro (manías); tal vez es por eso, por lo que cuando al entrar en plena adolescencia, lo primero que hice fue ir con mi pandilla a cenar en uno; el misterio de las estanterías más altas.

Lo segundo que te llamaba la atención en aquella época en este parque de atracciones, era la Montaña Rusa; todo un desafío que requirió de varias visitas, para que mi madre cediera por fin y accediera a que yo me montara en ella; primero fueron mi padre y mi tía (creo recordar que a alguien no le gustó mucho); después, mi padre y yo.

Lo que más me llamo la atención de esta atracción, es oír el rechinar de los raíles, pero no mucho más, creo que por aquel entonces, ya era vieja, tal vez, la compraron de 2ª mano; para mí, aquel mito, tan solo supuso la sensación un tanto emocionante en el lento ascenso al punto más alto de la misma, donde hay una pequeña meseta y luego, tras  observar durante un breve instante de tiempo el vacío que se enfrentaba a ti de manera amenazante y los minúsculos objetos y personitas que se veían al fondo, caer; hoy sigue allí, y es ¡la misma!.
Ese efecto de Montaña Rusa, lo he sentido muchas veces a lo largo de mi vida; por ejemplo, cuando te van dando una buena noticia y estás delicado de salud, o una sorpresa.
Generalmente, las malas noticias, son siempre del tipo “Montaña Rusa”, es decir, poco a poco y de manera sutil, para que la vayas asumiendo, es algo parecido, a esa lenta y desesperante subida al punto más alto de la “Montaña Rusa”; cuando estás en la meseta, crees que ya ha terminado todo y te adaptas a las circunstancias durante ese breve y eterno segundo, en  que el carricoche, se queda quieto antes de caer, pero en lugar de caer hacia el frente y pasar el trago de una vez, vuelves a caer rápidamente pero esta vez hacia atrás; parece que algo ha fallado, pero está totalmente calculado y nuevamente comienzas el lento ascenso, con pequeñas sutilezas, pero esta vez, te están dirigiendo hacia un pico algo más alto que el anterior y el proceso se repite y en lugar de avanzar, te precipitas nuevamente hacia atrás, para iniciar de nuevo y alcanzar nueva y lentamente una cúspide cada vez más alta.
La mayoría de las palabras que se utilizan durante el ascenso acaban en “ita o en ito”: una manchita, una naranjita, pequeñita, chiquito, como una manzanita, un tumorcito. Cada vez que se pronuncian, las palabras que terminan en “ita o en ito”, tienes un breve pero eterno segundo para asumir en esa metafórica meseta, aceptar y optar por una aptitud defensivo-ofensiva; todo tiene solución, (siempre los traes de vuelta); el proceso continua según la normativa sicológico-teórico-práctica, pero francamente, cuando por fin sueltan el carricoche y caes al vacío, esta vez hacia adelante, ya da lo mismo que este continúe por el carril y llegue hasta su destino, o que te dejen caer directamente arrastrado por la gravedad a 9,8m/s2 y te estampes contra el suelo; te han deshecho emocionalmente y ni siquiera estás preparado para soltar la noticia y tomar las decisiones pertinentes, asumiendo responsabilidades y emulando el proceso de la creación; decidiendo sobre la vida misma o la muerte de otra persona; un ser querido. Los mensajeros mismos tienen miedo, son seres humanos, tan solo te responden cuando ya has decidido y se derrumban igual que tú.
No me gustan las Montañas Rusas, prefiero la caída libre, bien utilizando un paracaídas, bien una cuerda semi-elástica para hacer puenting; saber lo que está pasando desde el primer momento, tan solo tengo que asumir las cosas una vez y buscar una solución o aceptarlas cuando ya han ocurrido.

Dediqué varios años de mi vida de manera más o menos creativa, a deshacer y derribar aquella “Montaña Rusa” Emocional; otros cuantos años en esperar a que otros dos de los ocupantes de aquel SEAT 850, se recuperaran; luego yo, con otro modelo de vehículo, me senté en el asiento del conductor, aunque yo no tengo esa capacidad de generar en mi rostro esa pequeña sonrisa “socarrona”; sigo pasando semanalmente por el “Tívoli World” y a veces, por el espacio que ocupaba “Casa Pedro”; el “Tintero” sigue en el mismo lugar, la feria dejo de existir, el cine, está ocupado ahora por varios locales comerciales y la heladería, creo que sigue en el mismo sitio, pero sobre todo, no puedo evitar girar la cabeza hacia la 4ª planta de aquel edifico, cuyo ascensor, actuando a modo de Montaña Rusa, no paraba de subir y bajar de manera continuada a lo largo del día; subidas cargadas de esperanza y de miedo, bajadas, con unas zapatillas en la mano, algunas revistas, una ligera prenda de abrigo y poco más, viendo como por el otro ascensor, dos personas, bajaban aquella sonrisa “socarrona de chaval” de mi padre, que tantas veces vi por el retrovisor del 850 (el ocho y medio), pero esta vez con la cara tapada.
Siempre me ha gustado decir las cosas de una sola vez, a veces me han tachado de brusco u osco, pero amigos/as, no me gusta jugar con las ilusiones y emociones de la gente ni hacer sufrir innecesariamente, aun a riesgo de caer mal, se hace sufrir menos a los demás, aunque luego te lleves a la cama el remordimiento; le has dado “un corte” a alguien (de manera calculada), o como aquello que dicen de las mentiras “un corte piadoso”, pero al día siguiente, cuando la persona supere el odio que le has provocado, se olvidará rápidamente de ti y del problema y no sufrirá más.
Las medias tintas existen y generalmente son buenas, como auto-medicamento; me refiero a que entre el blanco y el negro, siempre hay otro color (el camino medio), pero cuando vienen de fuera, a mí al menos, me provocan una lenta y angustiosa agonía de esperanza y desesperanza; un juego que a mucha gente le fascina o simple y llanamente lo hacen con buena intención.

Tal vez, deberíamos llevar escrito en la cara un tatuaje, los que preferimos un buen jarro de agua fría y helada de golpe y los que prefieren 15 o 20 barreños con el agua a diferente temperatura, cada vez más tibia, para terminar con el agua helada, otro escrito tatuado en la frente.

Es por eso, por lo que me gusta ser escultor y no elegí el oficio de pintor; la escultura, se presta y te facilita los medios, para lanzar al viento un sonoro y expresivo grito, más o menos comunicativo, (ya dependerá de la persona), con mayor facilidad, aunque también te permite el susurro y la sutileza; la pintura en cambio, se presta más a lo sutil y al susurro, aunque de las manos de un verdadero maestro, puede provocar una verdadera explosión.    

Mis obras son como yo, tienen un fuerte carácter exterior, tal vez intimidan al primer y segundo contacto, aunque si observamos algunas de las  sutilezas que se escapan desde el interior,  envolviendo la obra también por el exterior, observaréis un pequeño y brillante carricoche y si os montáis en él,  tal vez, podáis ver lo que ocurre dentro y traspasar el vacío para ver lo que sucede al otro lado.

El fuego, las incinera y estas transmutan su composición, para convertirse en algo duradero y visible, para el viajero del tiempo que quiera dedicar un breve pero eterno segundo en esa metafórica meseta antes de caer.

Monday, September 23, 2019

Las personas van y vienen al ritmo de las emociones



Las personas van y vienen siguiendo una especie de trasiego continuo, a veces con un rumbo, más o menos determinado, otras un tanto casuístico. ¿Os habéis fijado alguna vez en esas fotografías que se hacen con el obturador de la cámara abierto durante un tiempo algo más largo de lo habitual, cómo se capta el incesante trasiego de los vehículos que circulan por la carretera y qué estelas van dejando de colores.

Imaginad ahora, que los seres humanos, fuéramos capaces de desprender dicha estela a un ritmo de paseo, sin necesidad de detener en el tiempo, a través de una fotografía, dicho instante y que se produjera una correlación de pequeños instantes a modo de fotogramas, lo suficientemente rápida, para que el ojo humano, las percibiera como simple y llanamente el movimiento normal; pongamos a una velocidad de 24, 25 o 30fps.

Imaginad, que estás estelas, fueran de diferentes colores, según el estado de ánimo que nos provoca el lugar al que nos dirigimos, o del que venimos.

Sería algo hermoso, algo así como si lleváramos varios metros de tela compuesta por un luminoso hilo de seda o gasa de colores, ondeando al viento como banderolas. Sería curioso, que estas estelas de colores, quedaran registradas en el suelo a modo de un gigantesco mural pintado con la impronta de los/as caminantes y visto desde el aire, nos hablaría del estado de ánimo y el pulso mayoritario de los habitantes de una ciudad o un lugar; nos diría, cuando una ciudad o un determinado lugar, está enfermo o tiene buena salud.

Me gustan los lugares y las construcciones pensadas para albergar y permitir el tránsito de mucha gente, como las estaciones de ferrocarril; me gusta observar estos espacios por la noche, cuando no hay nadie, están vacíos o abandonados, imagino los trenes yendo y viniendo e imagino estás estelas de colores, desplazándose de manera sinuosa al ritmo que marcan las diferentes corrientes de aire que se mueven en su interior y el gigantesco mural de pinceladas anímicas y emocionales que quedaría plasmado en el suelo.

Los edificios que han tenido mucha vida, una vez abandonados, dan la impresión de que siguen reteniendo la impronta de sus habitantes: sus historias, experiencias, vivencias, desgracias, risas, fiestas, el paso del tiempo en el rostro de sus pasados habitantes; bebés que nacieron, vivieron y salieron de allí como ancianos al concluir sus vidas; se me dispara la imaginación, cuando llego a un sitio así.

Mi casa, mi taller, ahora también Centro Cultural, al que denomino “La Casa del Artista en Movimiento Infinito”, con el tiempo, se ha ido convirtiendo en uno de esos lugares. La rampa del jardín aparece en mi imaginación cubierta de vivos colores; ¡Cuantas historias!.

Yo soy una persona con tendencia a la vida ermitaña, no soy muy de salir al exterior y relacionarme, si no estoy trabajando en algo, pero la caverna de este ermitaño, ha quedado hermosamente decorada de colores; el ermitaño, no salió, pero el mundo entró, tal vez a beber las aguas frescas del manantial que nos cura y que vuelve lo gris y lo negro en verdes, amarillos, turquesas, magenta, todo un Arcoíris de colores, una Aurora Boreal o si se prefiere Vía Láctea, la que hay en este lugar.

Hay alguna cosa indefinida en esta casa, que transforma a las personas. Siempre puse como ejemplo la metáfora de un río; “La calle es un río, mi casa un embarcadero, nunca se sabe quien aparecerá y cuando se marchará; Marina y yo estamos aquí, ofrecemos enseñanza y otras cosas que genera la casa y el espacio habitado por personas en una misma y melodiosa sintonía y cuando la gente se va, no sabemos quien aprendió más, si ellos/as, o nosotros/as”.

Al principio, Marina y yo, nos limitábamos a las clases de una forma más normativas, siguiendo el ejemplo de la enseñanza reglada, pero pronto nos dimos cuenta, que la mayoría de la gente, venía buscando algo más; bajan el primer día vestidos de negro, gris o marrones diversos y estos se van tornando emocionalmente más diversos y alegres.

Es por todo esto, por lo que, además de cerámica, hay un plus; este plus con el tiempo, se ha ido organizando de manera específica en un nuevo taller: Expresiones y Emociones; para que el arte en cualquiera de sus manifestaciones, nos ayude a repararnos por dentro y reflejarlo por fuera.

Friday, September 20, 2019

Absolutamente nada



Personalidades múltiples:

Creo recordar a un profesor de sicología decir, que “TÚ”, eres algo así, como, algo intermedio entre lo que tú crees que eres, lo que los demás creen que eres tú y la imagen que crees que proyectas a los demás; era algo así, aunque con otras palabras, lo que parece indicar que ni tú mismo te conoces ni nadie sabe quién eres realmente.
Dejaré a un lado lo que cada cual piense de sí mismo; el auto-estudio en cualquiera de sus facetas, es harto complicado; existen infinidad de prácticas de carácter: filosófico, religioso o paracientífico, que te llevan toda una vida de auto-estudio; necesitaríamos un poco de visión desde algún punto en la distancia sobre nosotros mismos y visto por nosotros/as mismos/as, para vernos realmente como somos.

Pasa algo parecido cuando estás tratando de modelar algo con la arcilla, no paras de mover la pieza, de girarla, la miras de frente, la miras por los laterales, desde la parte superior, la parte trasera, miras la forma que el vacío crea entre los diferentes volúmenes, e incluso hay quien utiliza un espejo, vara ver la imagen invertida de lo que está haciendo, pero no es hasta que miramos desde cierta distancia nuestra obra y dejamos pasar unos días, para volver a mirarla, cuando esta estará realmente lista, una vez hayamos cambiado, o corregido los pequeños detalles.
Con el auto-estudio, podemos dejar pasar algo de tiempo, para observarnos a nosotros/as mismos/as, pero, parece difícil vernos a nosotros/as mismos desde la distancia.

Me preocupa el empeño, que la mayoría de las personas, ponen en intentar proyectar sobre los demás, una imagen idílica sobre sí mismos; esa necesidad de agradar, de caer bien o de sobrevivir, nos mantiene bastante ocupados y a veces, nos hace cometer errores de gran calibre.
Me pregunto, qué tipo de imagen, intentaríamos proyectar en una sala de exposiciones, evento cultural o en un sitio, donde se presupone que hay una cierta cultura y formación y si realmente, nos creemos, la imagen que los demás están intentando proyectar sobre sí mismos o bien, qué tipo de imagen, trataríamos proyectar en un ambiente, donde todo fuera violencia y hostilidad e igualmente, me pregunto, si esa violencia u hostilidad que las otras personas proyectan, es a su vez una falsa máscara, necesaria que en su momento fabricaron para garantizar su supervivencia.

¿Qué imagen, proyectamos en nuestro hogar con nuestros seres queridos?, si presuponemos que es un entorno de amor y cariño y ¿cuál de estas imágenes y la infinidad de imágenes que podemos aprender a proyectar, es la verdadera?, o ¿todas son falsas?.
Creo que los profesionales del Arte Dramático, con la experiencia, aprenden a desconectar rápidamente un personaje de otro y no llevárselo para casa, aunque sonados son los casos de algunos/as de ellos/as, que perdieron la cabeza de forma permanente o temporal después de estar durante mucho tiempo representando a un personaje en una obra.

Los no profesionales, como el resto de los mortales, podemos quedar atrapados en una de esas diferentes personalidades y cuando esto ocurre, casi siempre se produce una catástrofe.
Imaginad, que no podéis abandonar vuestra personalidad de hombre o mujer duros y agresivos y la proyectáis en un supermercado. Creo que cuando esto ocurre, nos envían bien mayoritariamente a una prisión, o a un siquiátrico.
Volviendo a la escultura, a mi me gusta trabajar en una sola pieza a la vez e intento hacerlo de manera continua en el lapso de tiempo necesario, para terminarla; en las pocas ocasiones, en que he dejado pasar algunos meses o años, por alguna interrupción ajena, el producto resultante, no resulta coherente; la personalidad que comenzó esa obra hace unos años, ha variado por alguna razón.
La importancia por la aceptación social, nos hace a veces perder la orientación. Imaginaos desnudos entre una muchedumbre; casi con toda seguridad, salvo algunas excepciones, os sentiréis avergonzados; ahora imaginad, que toda esa muchedumbre, se imagina desnuda igual que vosotros/as y está intentando ocultarse de los demás o buscando alguna prenda de vestir, para ocultarse y proyectar su imagen ideal de sí mismos.

Creo, que una persona, “posiblemente”, la imagen más real que pueda proyectar de sí mismo, es cuando pierde esa necesidad de proyectar; cuando elige una sola personalidad y trata de sobrevivir con ella en cualquier contexto social; cuando estamos seguro de quienes somos o próximos a este conocimiento, proyectamos sobre los demás esa seguridad, y aparece un cierto respeto.
Creo, que el lugar más adecuado para descubrir quienes somos realmente, debería ser un entorno amigable, de amor y cariño, de honestidad; un entorno, en el que no necesitemos disfrazarnos de nada para sobrevivir, creo que esta debería ser la imagen más representativa de nuestro ser y proyectando esta imagen, tal vez, nos llevemos de vez en cuando un par de “Hostias”, pero acabaremos siendo más libres, estaremos menos ocupados y finalmente, tal vez, los demás sientan la necesidad de dejar de disfrazarse ante nosotros y se muestren como son, aunque esto, debería importarnos tanto como “ABSOLUTAMENTE NADA”.
Creo que las personas mayores, son unos expertos en esto, cada vez, les importa menos lo que piensen de ellos y se comportan como son; podríamos pensar, que si viviéramos 300 años, nos convertiríamos en seres más auténticos y seguros de sí mismos, pero creo que seguiríamos siendo unos/as estúpidos; es la proximidad de los créditos que aparecen en la pantalla al final de la secuencia proyectada de nuestras vidas, lo que nos hace sufrir este desapego a lo superfluo y nos torna algo más veraces; no estamos para perder el tiempo.
Se me fue la cabeza como siempre, yo quería hablaros sobre escultura y modelado en arcilla; tal vez haya influido en mí, algo que ocurrió este miércoles pasado por la tarde, me llevé una pequeña decepción, pero a lo largo del día siguiente, pensé en ¿Quién soy yo para prejuzgar el disfraz de nadie?; convivir en varios entornos contrapuestos a la vez, debe de ser agonizante y tener un ropero bastante extenso, algo difícil de gestionar; no hay nada más triste que ver a un joven hundido y superado por esta continua “Fiesta de Carnaval”.

Los Murales del paseo de Bruselas (I); el civismos de la gente

Hace cosa de unos 10 años, publicamos este artículo sobre el triste estado en que se encontraban estos murales, fruto de la barbarie de la gente, especialmente la del periodo estival
Cierto es, que el uso de determinados materiales, no son apropiados para estar al alcance de los zapatos de la gente, cierto es, que también se podría haber puesto algún timo de medida física de protección, pero ante una persona que se está divirtiendo a las tantas con una piqueta de una sombrilla de playa, picando sobre estos murales, o que arroja objetos contar estos; poco hay que hacer; debería haberse hecho antes a través de una buena educación; y teniendo en cuenta, que los pies que pasan por encima de estos murales, también son internacionales; poco hay que hacer.

Estos murales, son una de las pequeñas maravillas de la localidad de Benalmádena, no demasiado conocidas por los visitantes foráneos de este municipio, son un conjunto de murales que cada cierta distancia se van situando a lo largo de la superficie que forma parte del suelo del paseo marítimo en la Avda. Antonio Machado, me refiero a un pequeño paseo, paralelo a esta avenida, situado muy cerca de la playa, pero algo más bajo y que finaliza poco antes de llegar al puerto deportivo. El conjunto, está formado por 23 murales de diferentes materiales y motivos artísticos.

Recuerdo que mi primera visita a dicho paseo, hace ahora unos 17 años, fue por motivo de estos murales, en esta fecha, estaban colocando los últimos y cada nueva visita, era motivo de sorpresa con la aparición de alguno nuevo, desde entonces procuro siempre que puedo, sacar algún momento para visitarlos y suelo recomendar la visita a mis amistades, además, según en que época del año se realice la visita, podremos aprovechar para darnos un refrescante baño, un agradable paseo, disfrutar de algún espeto de sardinas, o recorrer los puestecitos allí situados.
DSCN0288Ayer nuevamente pase por allí, aunque ya era consciente del estado de precariedad de algunos de estos murales, decidí aprovechar para hacer unas cuantas fotografías, pude percatarme que en algunos casos, el desperfecto de los mismos se acerca casi al 50% del total de su superficie, los que se encuentran en peor estado, suelen ser en su mayoría los de cerámica de baja temperatura (menos resistentes), los de alta, corren mejor suerte, los de piedra, metal y madera, tampoco se libran y que decir de aquel conocido como el “Submarino”, cuya especial atracción era ver a través de un cristal a una especie de submarinista hoy desaparecido.

Lo más triste de todo, fue comprobar que la causa principal de dicho deterioro, hasta cierto punto normal por el paso del tiempo, las pisadas de la gente o el paso de vehículos de limpieza, no está directamente relacionada con estos, la causa final y última de este pequeño estropicio, pasa por estar directamente relacionada con el vandalismo callejero. Es un trabajo hecho a conciencia, con tiempo, no se trata de golpes fortuitos en la superficie de los mismos, es un trabajo como decía, hecho con amor y con esmero, con alguna herramienta, probablemente la parte inferior de una sombrilla de playa o una palanca. Tristemente ya se sabe que cuando a alguien se le mete entre ceja y ceja destrozar algo, difícilmente podremos evitarlo, y máxime cuando se trata de constatar el poco valor que para algunas personas pudiera tener el trabajo de los artistas.
La solución principal a dicho problema, debió haber estado en sus orígenes con la elección de proyectos de mayor durabilidad, concertando con los artistas los materiales más adecuados o el lugar más idóneo para su ubicación, se trata de prever, para eso se presenta un proyecto antes de su realización, pero el mal ya está hecho y el efecto llamada que estos murales hacen sobre ciertas personas, es que están ahí, poco más o menos a modo de dianas para terminar de ser destruidos, deben pensar que se trata de una especie de deporte local, algo así como dejar el graffiti de nuestra firma en una puerta, papelera o muro.

Creo que ha llegado el momento de su restauración y sustitución por otros a prueba de bándalos, pasando por el traslado de unos cuantos a una superficie más apropiada sobre un muro o en algunas pantallas construidas para tal fin.

Thursday, September 19, 2019

Clases de Pintura Artística y Arte Urbano en Alhaurín de la Torre



Este nuevo curso en Nefer Ceramistas, contaremos con clases de Pintura Artística y clases de Arte Urbano y Graffiti de la mano de ICAT como es conocida dentro del mundo de los “Escritores Urbanos” o Mónica Gómez, como también la conocemos nosotros.


Dara clases de pintura los lunes por la mañana y por la tarde en nuestro taller, que ha crecido y hemos dado un paso más y ampliar el abanico de actividades y talleres. Siendo un sitio donde nos reunimos y realizamos actividades con carácter social y cultural, casi desde el momento mismo en que se construyo y habiendo sido y siendo sede de varias asociaciones, (en la actualidad, lo es), Marina y yo, hemos decidido para tenerlo todo en orden, funcionar a modo de “Centro Cultural Independiente”, pero manteniendo al margen nuestro taller de Nefer Ceramistas, que además de dedicarse a la cerámica, será una escuela de arte.



“La Casa del Artista en Movimiento Infinito”, es el nombre que le hemos dado y es una casa con vida propia, donde de manera continua se están generando proyectos y en la que recibimos personas muy interesantes sin necesidad de salir al mundo, el mundo entra por nuestra puerta.

Unos días, en determinados espacios, funcionaremos como Nefer Ceramistas y todos los días en otros, como centro cultural y de arte, donde a nivel asociativo y de voluntariado social, se realizarán numerosas actividades.

Pues como os iba contando, ICAT, o Mónica Gómez, dará clases de pintura los lunes por la mañana en nuestro taller y de Arte Urbano y Graffiti ese mismo día por la tarde. Muchas personas, viendo los trabajos de ICAT o conociendo su trayectoria artística, se asustan y me dicen que como alumnos/as, no tienen el nivel para recibir este tipo de clases y yo les comento que ICAT, se adapta a todos los niveles, el buen o la buena profesora, sabe adaptarse a las características de cada uno/a de sus alumnos/as y sabe sacar lo mejor de ambos, (maestra/o y alumna/o) en ese intercambio e interacción.

Se comienza desde el nivel que uno tiene y se continúa, estará todo el curso, no se trata de una actividad de días, sino de un curso completo.

Los grupos serán reducidos, no nos gusta trabajar con demasiados alumnos/as, porque se pierde la atención personal y la paz y tranquilidad, que van buscando y que el entorno ofrece.

Muchos/as de nuestras/os alumnos/as, están exponiendo sus trabajos desde hace bastante tiempo de forma personal y colectiva; nos gusta pensar que de alguna manera, en nuestros talleres, fomentamos también la creatividad y el desarrollo personal, no solo la técnica.




Para saber más:
https://neferceramistas.jimdo.com/





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...